La historia de Guns no nació de un plan definido, sino de una serie de preguntas, inquietudes y procesos personales que fueron tomando forma con el tiempo. Este artículo explora el camino creativo que dio origen a la novela, desde las ideas iniciales hasta la construcción de un universo propio marcado por la guerra, las decisiones y la ambigüedad moral. Comprender esa inspiración permite acercarse a Guns desde un lugar más íntimo, no solo como una obra de ficción, sino como el resultado de un recorrido personal donde escribir se transformó en una forma de pensar, cuestionar y entender el mundo. A partir de aquí, el texto invita a acompañar ese viaje y a descubrir cómo la experiencia del autor se entrelaza con la historia que se cuenta.
“Lo único real es la muerte, y mi deseo es encontrarle un nombre.”
Las influencias detrás de Guns son diversas y dialogan entre sí desde distintos lenguajes narrativos. En el plano literario, Stephen King, su autor favorito, destaca por su capacidad de combinar terror, humanidad y tensión psicológica, una huella visible en la forma en que Guns aborda el miedo y los conflictos internos. A esto se suma la profundidad de la literatura latinoamericana, con ecos de Juan Rulfo y Ernesto Sábato, así como la sensación inevitable de destino presente en la obra de Gabriel García Márquez. El anime y el manga también cumplen un rol central: títulos como Cowboy Bebop, Trigun, Akira, Vampire Hunter D de Yoshitaka Amano, Gantz de Kei Kurono y, de manera ineludible, Berserk de Kentaro Miura, aportan acción estilizada, existencialismo, mundos complejos y una crudeza narrativa que atraviesa la obra. Finalmente, el cine de ciencia ficción, terror y acción —con referentes como Quentin Tarantino, Guillermo del Toro, Ridley Scott, los hermanos Coen, y películas como La liga de los hombres extraordinarios— influye en la construcción visual, la atmósfera y los personajes moralmente ambiguos de Guns. Todas estas referencias convergen no como homenajes aislados, sino como un lenguaje propio que busca equilibrar intensidad, reflexión y una mirada profundamente humana.


Todas estas influencias dialogan directamente con las vivencias y el mundo interior del autor. En su proceso creativo, la escritura de Guns no surge de la improvisación, sino de un ejercicio constante de construcción mental. Cada noche, antes de dormir, intenta dar forma a la historia en su mente, narrarla como si fuera una película: escenas, diálogos, silencios y ritmo. No es un método que asuma como universal entre los autores, pero para él resulta indispensable; si la historia no fluye primero en ese espacio mental, no puede trasladarla a la escritura. De este modo, Guns fue ensayada innumerables veces antes de llegar al papel. Las influencias literarias y cinematográficas funcionan como un lenguaje aprendido, pero son sus propias preguntas, pensamientos y experiencias las que terminan articulando el relato. Es en ese cruce entre lo vivido, lo imaginado y lo observado donde la obra encuentra coherencia y una voz propia.
Pensamientos finales
En última instancia, Guns nace del cruce entre influencias narrativas, cine, literatura y un proceso profundamente personal de reflexión y construcción interna. Lejos de la improvisación, la obra se forma a partir de ideas pensadas, ensayadas y recorridas mentalmente antes de ser escritas, donde cada escena existe primero como imagen, ritmo y emoción. Este método no solo da coherencia al universo de Guns, sino que refleja una forma de entender la creación como un diálogo constante entre lo vivido, lo imaginado y lo aprendido. Más que ofrecer respuestas cerradas, el viaje creativo detrás de la novela invita a detenerse, observar y cuestionar los propios procesos: cómo nacen las ideas, qué caminos seguimos y por qué ciertas historias necesitan ser contadas. En ese ejercicio de introspección y persistencia es donde Guns encuentra su identidad y abre la puerta a que otros se acerquen a ella, no solo como lectores, sino como participantes de un universo en expansión.


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